Selva de Florencia

 

Por su estratégica ubicación en la zona de transición de los pisos térmicos templado y frío sobre la ladera oriental de la cordillera Central en el Departamento de Caldas y la ausencia de otros remanentes selváticos en un buen estado de conservación, los “Bosques de Florencia”  actúan como un reservorio biológico hacia donde convergen elementos propios de las pluviselvas del Magdalena medio, así como elementos montanos diferenciados in situ; los cuales a su vez son  enriquecidos con la biota altimontana para formar una extraordinaria amalgama biológica caracterizada por su gran diversidad  alfa y beta, su  pronunciado endemismo. Además estas selvas juegan un papel preponderante como reguladoras de los caudales hídricos que abastecen de agua a la represa de La Miel I.

 

Ubicación

La Selva de Florencia se localiza sobre la vertiente oriental de la cordillera central al oriente del departamento de Caldas, constituyendo uno de los últimos relictos boscosos de la región andina en la zona de ladera.  La mayor extensión se encuentra bajo jurisdicción del corregimiento de Florencia, municipio de Samaná, y un pequeño sector de la selva corresponde al municipio de Pensilvania y a la cabecera municipal de Samaná. La extensión actual de la selva de Florencia es de 6.600 hectáreas y está comprendida entre 1700 m.s.n.m. y 2300 m.s.n.m; sin embargo su entrada principal se hace a través del corregimiento de Florencia en el municipio de Samaná Caldas.

 

Características

Los “Bosques de Florencia”, representan los últimos vestigios de las formaciones vegetales de los pisos térmicos templados de la franja cafetera, existentes al norte de la cordillera Central, los cuales brindan refugio a una gran variedad de especies de la zona de vida del bosque pluvial premontano,  como el mico tistis (Saguinus leucopus), la guagua de cola (Dinomys branickii), la pava pico azul (Crax alberti), el capitán piquigordo (Capito hypoleucus), y al menos 10 especies de anfibios endémicos de Colombia; lo cual confiere a estos bosques una valor estratégico para la conservación de la biodiversidad regional.

Los anfibios y reptiles que han sido registrados dentro de los remanentes boscosos de la región de Florencia, Caldas, están constituidos por 4 órdenes vivientes, 12 familias, 29 géneros y 85  especies, que representan un 7.8 % de la totalidad de la herpetofauna registrada para el país y abarcan una cuarta parte de los anfibios y reptiles  de la cordillera Central de Colombia. Dos hechos importantes llaman de inmediato la atención, con respecto a la herpetofauna de los “Bosques de Florencia”, y son la extraordinaria diversidad del grupo de ranas, que equivale aproximadamente a la mitad de las especies de anuros de toda la cordillera Central y contribuye con más del 76% de la riqueza de la región y su marcado endemismo que se aproxima a un 71%.